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Paisajismo Digital presenta a una de las metrópolis turísticas más concurridas del mundo, la Ciudad del Cabo, capital de Sudáfrica. Reconocida por sus proyectos de urbanismo sostenible, gracias a las políticas que benefician la implementación de suelos verdes y reciclaje del agua, todos los atractivos naturales de la capital sudafricana están en grave peligro por la sequía.

Ciudad del Cabo

Acerca de Ciudad del Cabo y su desarrollo urbano sostenible

La ciudad capital de Sudáfrica, desde hace casi 10 años, abordó diferentes proyectos eco urbanísticos con la intención de desarrollar una metrópolis que generara poco impacto al medio ambiente. Para ello fue preciso fomentar un desarrollo urbano sostenible desde sus 3 vertientes principales: la sostenibilidad medioambiental, económica y social; sin embargo, y a pesar de haber conseguido grandes objetivos de sostenibilidad económica, apoyado en el turismo y el desarrollo de proyectos ambientalistas, la urbe más poblada del país aún tiene muchos retos por superar.

La sostenibilidad medioambiental fue una de las primeras en ser tomadas en cuenta para comenzar la revolución de una ciudad desarrollada a una sostenible, no sólo en lo energético, sino también en la calidad de vida. Para ello, se tomaron varias medidas que, desde principios del 2007, se han ido aplicando para asegurar que las reservas de agua potable sean aprovechadas con conciencia ciudadana y empresarial, aunado a las rígidas políticas ambientales sobre el cuidado de los suelos.
Ciudad del Cabo
Por otra parte,  haciendo a un lado la crisis económica de Sudáfrica y los altos costos que ha traído la necesaria y obligatoria implementación de planes de emergencia debido a la crisis por falta de agua en Ciudad del Cabo, la capital es una de las más visitadas por turistas a nivel mundial. Goza de suficientes atractivos naturales como una de las maravillas naturales del mundo, la Montaña de la Mesa, el buceo en las cuevas de tiburones y muchas actividades al aire libre que permiten seguir manteniendo una economía interna considerable. Un vestigio del desarrollo urbano sostenible de la gran urbe, son sus parques públicos que se funden entre la naturaleza y el asfalto como el Green Point Urban Park.

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Green Point Urban Park: De desierto a parque público e instalaciones deportivas

Fue en 1923 cuando el Gobierno de turno se encargó de implementar un proyecto innovador y radical en Ciudad del Cabo, y el punto de foco fue la culminación de un parque público que permitiera a toda la comunidad multirracial integrarse como medida de inclusión social, el cual fue llamado Green Point Common. El parque aún en pie, y totalmente renovado, fue rebautizado como Green Point Urban Park y reabrió sus puertas en el 2011, convirtiéndose en un punto de referencia para muchos en la metrópolis, e icono del urbanismo sostenible en Sudáfrica.

Ciudad del Cabo

El imponente parque con diseño de OVP Asociados – Arquitectos Paisajistas, cuenta con largos caminos que llevan hasta el punto central del campo y permite disfrutar mediante una visión de 360 grados de toda la belleza natural fundida con lo urbano. Sumado a ello se encuentran los senderos serpenteantes de grava y se pueden apreciar una gran variedad de diversidad de plantas, fauna local, lagos e inclusive fuentes de agua potable colocadas estratégicamente para los visitantes.

No obstante, hoy día podemos ver cómo clubes locales de fútbol del país, golf y rugby se han apoderado de un sector del parque para convertirlo en campos de entrenamiento, tomando una parte importante de su superficie; mientras sus zonas vegetales en el 2018 se han visto severamente afectadas por el racionamiento de agua en Ciudad del Cabo.

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Sequía histórica: Ciudad del Cabo se queda sin agua

A mediados de enero de 2018, medios digitales de todo el mundo dieron la alarmante noticia sobre la crisis que vive en este momento Ciudad del Cabo debido a las pocas reservas de agua potable que están a su disposición, y se espera que, para mediados del mes de marzo del presente año, la gran metrópolis y capital legislativa de Sudáfrica se quede sin el líquido vital si no se implementan medidas drásticas en cuanto al consumo del recurso, así como buscar fuentes alternas con el potencial suficiente para cubrir la tasa mínima de consumo diario de agua potable en la ciudad.

Como un antecedente de las medidas que se están ejecutando en la actualidad para reducir el impacto de la sequía, encontramos el Programa integral de conservación y gestión de la demanda de agua de Ciudad del Cabo implementado desde el 2007, con la intención de minimizar la pérdida del recurso natural y motivar el consumo ecoeficiente del mismo. La ejecución apuntaba a ser un modelo multidimensional destinado a fortalecer dos puntos claves para su sostenibilidad, con especificaciones técnicas para optimizar las tres represas de la urbe, así como a promover la cultura ciudadana para ahorrar el agua.

Ciudad del Cabo

El proyecto urbano sostenible creado en 2007 tuvo un impacto positivo hasta que las fuertes sequías incidieron directamente en las fuentes de agua potable de la capital, dejándolas al 13% de su máximo nivel. A la fecha se están tomando medidas enfocadas, principalmente, en implementar un racionamiento masivo, alentando a la población a reducir el consumo de agua potable a la mínima expresión, en actividades cotidianas como las de higiene personal y limpieza del hogar en Ciudad del Cabo.

El gobierno regional ha considerado la implementación de plantas desalinizadoras, así como suspender indefinidamente el servicio doméstico, creando puntos de recolección del líquido en diferentes sectores de Ciudad del Cabo, pero estas medidas solo han agravado el oscuro panorama de la capital sudafricana, ya que la emergencia ha generado el éxodo masivo de personas, golpeando fuertemente al turismo. Además, el costo de las plantas desalinizadoras hundió más al presupuesto local, puesto que la nación está al borde de la quiebra.

Así las cosas, la que en su momento fuera considerada la ciudad más verde de África está al borde del colapso producto de la inclemente sequía, una tragedia que, lamentablemente, podría consumarse a mediados de abril.