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Cornelia Hahn Oberlander, premio de la Federación Internacional de Arquitectos Paisajistas

La Federación Internacional de Arquitectos Paisajistas (IFLA), que representa a la profesión de la arquitectura del paisaje en todo el mundo, ha anunciado que Cornelia Hahn Oberlander ha ganado del Premio Sir Geoffrey Jellicoe 2011.
ZÚRICH, Suiza (Sólo Arquitectura) — El Premio Sir Geoffrey Jellicoe es el más alto honor que la IFLA puede otorgar a un arquitecto paisajista. El premio reconoce a un profesional vivo, cuyos logros y contribuciones hayan tenido un efecto único y duradero en el bienestar de la sociedad y del medio ambiente y en la promoción de la profesión de arquitectura del paisaje. El premio se otorga anualmente a un profesional académico, público o privado, cuya labor y logros sean respetados a nivel internacional.

Cornelia Hahn Oberlander ha hecho una contribución sobresaliente a la arquitectura del paisaje a través de su compromiso de por vida con su profesión vocacional. Sus logros en todos los aspectos de la arquitectura del paisaje – planeamiento, investigación, diseño y gestión del paisaje han sido excepcionales.

A pesar del alcance de sus esfuerzos, un hilo común llama la atención: su preocupación por el medio ambiente y las personas. Ella ha seguido desarrollando y ampliando sus conocimientos durante toda la vida según se han ido desarrollado las necesidades y las oportunidades – a partir de las comunidades locales y ampliando sus horizontes ya que su enfoque ha ido primero a nivel nacional en Canadá, a nivel continental en América del Norte, hasta una perspectiva global con su enfoque en la sostenibilidad y las cuestiones relativas al cambio climático.

Oberlander ha estado produciendo diseños para un futuro más verde durante seis décadas. Trabajando inicialmente con las comunidades de bajos ingresos, su atención se ha ampliado para incluir zonas de juegos y parques, y últimamente con perspectivas más globales. Ella ha demostrado un profundo compromiso con la sostenibilidad ambiental no sólo a través de sus diseños y la calidad de su trabajo, sino también compartiendo sus conocimientos e ideas, escribiendo libros, preparando exposiciones y dando conferencias.

Oberlander sigue haciendo contribuciones significativas, principalmente colaborando con arquitectos e ingenieros en proyectos de reconocimiento internacional. Su habilidad para trabajar de manera creativa como miembro de un equipo interdisciplinario, basando todos los proyectos en conceptos de diseño y encontrando soluciones técnicas a través de la investigación, se demuestra en su larga lista de proyectos construidos. Ha alcanzado un nivel extraordinariamente alto de respeto y reconocimiento por parte de miembros de profesiones relacionadas con la arquitectura del paisaje, tales como la arquitectura, la planificación y la ingeniería.

“Sueño con ciudades verdes con edificios verdes, donde las actividades rurales y urbanas viven en armonía. Lograr encajar la forma construida con la tierra ha sido mi dictamen. Esto sólo puede hacerse si todas nuestras profesiones relacionadas con el diseño colaboran y así en cooperación demuestran su relevancia en el cumplimiento de los enormes desafíos de desarrollo que enfrentan nuestras cada vez más concurridas regiones urbanas” (Oberlander 2002).

Su lema para resolver tareas difíciles en cada proyecto tiene cinco componentes: persistencia, paciencia, cortesía, profesionalidad y pasión. Oberlander ha trabajado con una pasión y un enfoque innovador para su profesión que es un modelo para cualquier aspirante a arquitecto del paisaje. Ella ha tenido un impacto único y duradero en el bienestar de la sociedad y el medio ambiente y en la promoción de la profesión de arquitectura del paisaje.

Más información: www.iflaonline.org