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Nota enviada por Marisa Sardina Febrel, Redactora Jefe ,Grupo TPI de Madrid

Aunar fuerzas para conseguir que Iberflora siga posicionada en un nivel privilegiado dentro y  fuera de nuestras fronteras. Esta debe ser la principal motivación y llamada de socorro de todos los que conforman el sector de los espacios verdes, la horticultura y el paisajismo. Iberflora ha cumplido 40 años y no tiene edad para jubilarse. Iberflora es identidad de marca y, como muchos consideran, un patrimonio histórico y cultural, como es el caso del toro de Osborne, creado para ser el símbolo del brandy Veterano.

Muchos son los paisajistas, viveristas, empresarios y demás profesionales del sector que presumen de haber ido descubriendo con Iberflora el amor a todo lo relacionado con los espacios verdes. Se trata de un gran colectivo que ha interactuado y contribuido con su compromiso y lealtad a lo que representa, hoy en día, esta gran feria. Se puede modificar la fórmula de un producto o feria, incluso siendo un referente; se puede alterar su estructura, su envoltorio, su precio o incluso su posicionamiento para adaptarse a los requerimientos del sector. Pero no se puede desmembrar, olvidando su personalidad, sus atributos, su background y, en general, su esencia.

Hoy en día, la crisis que azota a todos los sectores obliga a que la palabra lealtad sea una constante en la mente de todos para conseguir que esta curtida feria siga cumpliendo aniversarios. Iberflora es una marca con un activo diferenciador que merece esa atención e implementación, un aspecto que no se debe nunca cerrar, ya que la marca es algo vivo, que nace, crece, evoluciona y, en el peor de los casos, muere si no se trabaja en la misma dirección.

Son numerosos los casos de ferias que han sabido reposicionarse siguiendo el dictado y la evolución del mercado. Son también numerosos los casos en que se han realizado acciones estratégicas en el marco de una feria con el fin de acercarse más a lo que demandan sus expositores y visitantes. Aseguraba Vicente Peris en su interesante ponencia, dentro del marco de Demoverde, que “debemos encontrar ese `sector´, que quizá es la suma de una serie de sectores, como la producción de plantas, maquinaria, jardinería, paisajismo…”. Y añadía que “desde la perspectiva del sector vede, el tema se ve con una gran satisfacción”.

Iberflora es una fortaleza apoyada en un equipo humano de profesionales con reconocida trayectoria. Desmembrar Iberflora representa un riesgo, al salir de una fortaleza para entrar en un nuevo espacio donde no será tan fácil amortiguar las repercusiones y acertar en la estrategia. En momentos difíciles como los que atravesamos, a veces somos testigos del nacimiento de entidades nacidas de forma casual; proyectos que siguen el curso de la arbitrariedad, respondiendo a una alineación de baja probabilidad de éxito, que nada entre la casualidad y la suerte.

Es el momento de apoyar a nuestra gran feria de referencia. Es el momento de seguir celebrando aniversarios y de trabajar, de forma conjunta, desde su génesis, para conciliar requerimientos estratégicos y comerciales, que sumen fuerzas y sectores, y eviten así el desconcierto con nuevos espacios competidores.