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La semana inició y con ella la espera terminó. La tarde era nublada pero esto no impidió que minutos antes de las siete de la noche los invitados llegaran felices, nerviosos y algunos ansiosos ya que la ciudad en ese momento comenzara a ser un caos. Participantes, invitados especiales, familiares y diversas personalidades empezaban a entrar a la sede del evento, el Museo Soumaya, para ser reconocidos por el arduo trabajo realizado en meses pasados en el 4° Concurso de Arquitectura Intervención Urbana 2014.
 

Los invitados comenzaron a instalarse en los diferentes lugares asignados para el evento, donde comenzaron a conversar con sus familiares y donde también iban conociendo a otros ganadores del concurso. Tanto los primeros tres lugares como las menciones honoríficas estaban felices, pues recibirían un reconocimiento por todo el esfuerzo y dedicación que pusieron desde el año pasado. Intercambiando comentarios como “Yo envié mi trabajo minutos antes de las 12” o “cuando nos enteramos de que éramos ganadores nos emocionamos bastante” fueron conociéndose e intercambiando sus experiencias. Todos estaban ahí por un objetivo: la recuperación de espacios públicos en una zona tan importante de su ciudad como lo son el Barrio Chino y zonas aledañas del Centro Histórico.
 

Minutos después de las siete de la noche comenzaron a llegar los integrantes del jurado, Marcos Mazari, Director de la Facultad de Arquitectura de la UNAM, Eduardo Aguilar Valdés, Titular de la Autoridad del Espacio Público y Jorge Arditti, de la familia de Arquitectos Arditti. Jesús González, director de Escuela Digital, quien ya se encontraba en el evento, los invitó a iniciar la premiación.

 

En ese momento todos los invitados guardaron silencio, pues se acercaba el gran momento. Las palabras que regalaron cada uno de los integrantes del jurado no sólo emocionó a los ganadores y asistentes, sino que también los motivó para seguir participando en este tipo de eventos.

 

Y el momento tan esperado llegó. Uno por uno iniciando con las menciones fueron recibiendo su reconocimiento. El destello de las fotos y los aplausos no se hicieron esperar, las risas y felicitaciones por parte de todos los invitados hacía de éste uno de los mejores instantes de los ganadores, quienes pasaban con el jurado para recibir su felicitación.

 

Llegó el momento de entregar el gran cheque. Después de recibir las felicitaciones por parte del jurado y sus constancias, los 3 integrantes del primer lugar pasaron por su premio, el cual fue gran motivo de fotografías. El jurado en ese momento se unió a la celebración fotográfica, minutos que  quedarían para un grandioso recuerdo. Todos estaban emocionados,  alegría que aumentó cuando  Antonio Morodo, uno de los integrantes del primer lugar y Marcos Betanzos, participante ganador del segundo lugar, dieron unas palabras de agradecimiento a todos los asistentes.

 

La noche cerró con un pequeño brindis en festejo de la premiación, dentro del cual hubo reconocimiento por parte de todos los asistentes, los participantes intercambiaron palabras de agradecimiento con el jurado, las cuales se retroalimentaron con las felicitaciones de estos últimos por el excelente trabajo y esfuerzo que se vio reflejado en cada uno de los proyectos. En este momento, la lluvia o el frío ya no importaban, pues la satisfacción superó cada uno de estos percances, volviéndose una velada especial para los jóvenes y la arquitectura de la ciudad.