Compártelo en tus Redes Sociales:

Una planta que aporta una gran elegancia y belleza a los jardines

La Cala


La cala (Zantesdeschia aethiopica) pertenece al género Zantedeschia que se engloba, a su vez, en la familia Araceae de la clase Liliopsida.

Estos vegetales de agradable perfume son muy apreciados por la belleza de su órgano floral, consistente en unas blancas espatas o brácteas que rodean una inflorescencia amarilla denominada espádice.

Este vegetal también recibe, entre otros nombres, el de Lirio de Agua, cala de Etiopía, Alcatraz o flor de pato.

Florece en primavera o verano, pudiéndose observar en condiciones propicias hasta el otoño. Así mismo, precisa sombra o semisombra húmeda para su desarrollo.

La Cala

Prefiere climas suaves en los que no se den las heladas. Pero, la cala también es capaz de sobrevivir en lugares fríos si la maceta se encuentra sumergida en agua.

La cala es una planta semiacuática. Así pues, puede ser una elección adecuada para decorar macizos, arriates, lugares húmedos, márgenes de estanques o piscinas. Pero también pueden cultivarse en macetas para decorar interiores si los pies de la planta se encuentren sumergidos, en parte, en agua.

Los suelos de elección para asentar la cala deben ser terrenos donde la tierra propia del jardín, quede mezclada con abono orgánico, arena y turba. Durante la época de floración es recomendable abonar cada 2 semanas.

A su vez, la cala precisa, para su desarrollo, un alto aporte hídrico cuando sus flores se están produciendo. Pero, una vez concluida la floración es importante ir disminuyendo el riego poco a poco.

La Cala

Respecto a las enfermedades que este vegetal puede padecer, se puede mencionar, por ejemplo, la podedumbre radicular causada, generalmente, por el hongo Phytophthora richardiae sp. Por su parte, no es frecuente que sufra el ataque de plagas pero puede atraer a ciertos pulgones (familia Aphididae).

En cualquier caso, la cala es una planta que aporta una gran elegancia y belleza a los diferentes macizos del jardín. Por ello, es un elemento natural a tener en cuenta a la hora de diseñar este espacio y crear un entorno agradable y armónico donde el visitante disfrute.