Durante nuestra visita, a este increíble espacio, nos llamó especialmente la atención el contraste entre la intensidad del tejido urbano, en el nivel de la calle, y la atmósfera más serena que se percibe al descender hasta el cauce. El agua, la vegetación y los recorridos peatonales construyen allí una experiencia urbana muy diferente de la que ofrecen las avenidas que lo rodean.
En la planificación urbana contemporánea, pocos casos representan un cambio de rumbo tan significativo como la recuperación del arroyo Cheonggyecheon, en el corazón de Seúl, Corea del Sur. Durante décadas, el crecimiento de las grandes ciudades priorizó la infraestructura vehicular y las superficies pavimentadas sobre el bienestar ambiental. Este proyecto demostró que la arquitectura del paisaje puede revertir algunas de esas decisiones y devolver la naturaleza y la escala humana al centro urbano.

De la degradación ambiental a la infraestructura azul-verde
Durante buena parte del siglo XX, en pleno crecimiento económico de Corea del Sur, el arroyo Cheonggyecheon sufrió un grave deterioro ambiental. Para resolver los problemas higiénicos y responder a las demandas del tráfico, el cauce fue cubierto y, posteriormente, se construyó sobre él una autopista elevada de varios carriles. El agua quedó oculta bajo la infraestructura y el arroyo pasó a funcionar, en gran medida, como un canal de drenaje.
A comienzos del siglo XXI, la ciudad modificó su estrategia y comenzó a priorizar la calidad del espacio público, la recuperación ambiental y la mejora de las condiciones urbanas. Entre 2003 y 2005, la demolición de la estructura de hormigón permitió recuperar aproximadamente 5,8 kilómetros del antiguo curso de agua y transformar el viaducto en un corredor ecológico lineal.

Estrategias de paisajismo y diseño hidráulico
El proyecto exigió coordinar soluciones hidráulicas, urbanas y paisajísticas para responder a las variaciones del caudal e integrar el arroyo en un entorno intensamente construido.
- Suministro y filtración de agua → Debido a que el caudal natural resultaba insuficiente durante la estación seca, se diseñó un sistema que incorpora agua tratada procedente del río Han y agua subterránea extraída en las estaciones de metro próximas. De este modo, se mantiene una corriente continua a lo largo del recorrido.
- Integración con el espacio urbano → Escaleras, rampas, pasarelas y áreas de descanso permiten acceder al nivel del agua desde distintos puntos de la ciudad y recorrer el arroyo a pie.
- Vegetación ribereña → Se incorporaron especies adaptadas a ambientes húmedos y a inundaciones periódicas, capaces de actuar como filtros naturales y ofrecer alimento y refugio a la fauna.
A lo largo del recorrido pueden reconocerse tres sectores con características paisajísticas diferenciadas:
- Tramo superior: urbano y monumental → Vinculado con el distrito financiero, presenta fuentes, plazas escalonadas y un tratamiento formal que favorece la concentración de peatones.
- Tramo medio: cultural e híbrido → Integra intervenciones artísticas, elementos históricos reconstruidos y diferentes conexiones entre el nivel de la calle y el cauce.
- Tramo inferior: naturalizado → A medida que se aproxima a la desembocadura, la vegetación ribereña adquiere mayor protagonismo y aparecen sectores con características propias de los humedales urbanos.

Impacto ambiental y microclimático
Los resultados del proyecto trascienden su valor estético. La recuperación del curso de agua y la eliminación de buena parte de las superficies de asfalto y hormigón produjeron mejoras ambientales perceptibles en el centro de Seúl.
| Indicador ambiental | Situación previa | Impacto posterior |
|---|---|---|
| Efecto isla de calor | Temperaturas elevadas por la presencia de asfalto, hormigón y tráfico vehicular. | En mediciones comparativas, se registraron temperaturas entre 3,3 °C y 5,9 °C inferiores a las de una vía paralela situada entre cuatro y siete manzanas del arroyo. |
| Calidad del aire | Alta concentración de contaminantes asociados al tráfico. | Reducción del 35 % en la concentración de partículas finas, de 74 a 48 µg/m³, junto con una disminución de otros contaminantes atmosféricos. |
| Biodiversidad | Entorno canalizado, con escasa presencia de flora y fauna. | Aumento de 98 a 626 especies registradas entre 2003 y finales de 2008, considerando plantas, peces, aves, invertebrados acuáticos, insectos, mamíferos y anfibios. |
| Ventilación urbana | Circulación del aire condicionada por la autopista elevada. | Creación de un corredor de ventilación, con un aumento de entre el 2,2 % y el 7,8 % en la velocidad del viento. |

Una referencia para el paisajismo urbano
El caso de Cheonggyecheon confirma que la renaturalización de las ciudades no es un simple recurso ornamental, sino una forma de infraestructura urbana. Intervenciones de esta complejidad requieren integrar conocimientos de hidráulica, botánica, geometría del terreno, movilidad, espacio público y diseño bioclimático.

Su recuperación también muestra que una infraestructura construida para responder a las necesidades de una época puede reconsiderarse cuando cambian las prioridades urbanas. El antiguo corredor vehicular se convirtió así en un espacio capaz de mejorar el ambiente, favorecer la biodiversidad y ofrecer a los habitantes de Seúl una relación más directa con el agua y la vegetación.
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