En lo alto de un acantilado de la Costa Brava se alza el Jardín Botánico de Santa Clotilde, un espacio que va mucho más allá de un destino turístico. Aquí, el mar Mediterráneo se convierte en cómplice de terrazas verdes, esculturas clásicas y senderos que invitan a la contemplación. No hablamos de un simple jardín, sino de un verdadero santuario vegetal que sintetiza historia, romanticismo y un diseño profundamente mediterráneo. En Paisajismo Digital te llevamos a conocerlo.
Breve reseña del Jardín Botánico de Santa Clotilde
El jardín nació de la visión de Raül Roviralta i Astoul, I Marqués de Roviralta. Más que un mecenas, fue el alma del proyecto: buscaba crear un espacio que expresara orden, serenidad y permanencia. Su pasión por la jardinería y su interés por los modelos clásicos lo llevaron a imaginar un lugar que no solo embelleciera, sino que trascendiera.
El nombre del jardín tiene un trasfondo personal. La primera esposa de Roviralta, Clotilde Rocamora, falleció trágicamente a los 32 años. En su memoria, el jardín se convirtió en un monumento vivo. La elección de un diseño clásico y perenne refleja ese deseo de inmortalizar un recuerdo frente a la fugacidad de la vida.
El encargo de dar forma al Jardín Botánico de Santa Clotilde recayó en Nicolau Maria Rubió i Tudurí, discípulo del paisajista Jean-Claude Nicolas Forestier, en 1919. Rubió concebía el jardín como un arte mayor: un diálogo armónico con la naturaleza.
Filosofía del jardín mediterráneo en Santa Clotilde

Rubió diferenciaba entre el jardín del norte —un claro abierto en el bosque— y el jardín mediterráneo, concebido como un oasis en medio del sol y la aridez. Santa Clotilde es la expresión física de esa idea: un espacio estructurado y sobrio donde predominan los tonos verdes, la sombra de los cipreses y el control del agua.
Un manifiesto del Novecentismo catalán
El jardín es también un reflejo del Novecentismo, movimiento cultural que abogaba por la mesura, la claridad y la inspiración clásica. Frente al modernismo exuberante de Gaudí, Santa Clotilde propone equilibrio y sobriedad. En total, abarca 15 hectáreas de espacios verdes en Lloret de Mar, actual provincia de Girona.
Elementos distintivos del diseño novecentista:
- Simetría y ejes visuales: senderos y escalinatas que guían la mirada hacia el mar.
- Arte topiario: setos recortados como muros verdes que estructuran el espacio.
- Inspiración renacentista: evocaciones italianas adaptadas al paisaje de la Costa Brava.
En contraste con el Park Güell (también en Barcelona), lleno de curvas y colores vibrantes, Santa Clotilde se erige como su opuesto: rectitud, proporción y serenidad.
Arquitectura del paisaje: terrazas y escaleras hacia el mar

El emplazamiento, un acantilado de gran desnivel, fue un reto transformado en virtud. Rubió diseñó un sistema de terrazas escalonadas que descienden hasta el mar, conectadas por caminos y escaleras.
La Escalera de las Sirenas

La pieza central es la Escalera de las Sirenas, flanqueada por cipreses y custodiada por esculturas de bronce de Maria Llimona. Estas figuras mitológicas no solo embellecen: simbolizan el vínculo entre el jardín y el mar, actuando como mediadoras entre tierra y agua.
Miradores y perspectivas
Cada terraza es un mirador natural hacia el Mediterráneo. El visitante no solo contempla el horizonte: lo recorre con la mirada, como parte integral del jardín.
Esculturas y mitología: el alma del jardín
El Jardín Botánico de Santa Clotilde está poblado de símbolos clásicos: bustos, figuras de Venus y Cupido e, incluso, una alusión al mito de Apolo y Dafne a través del laurel. Estas esculturas convierten al jardín en una Arcadia mediterránea, donde naturaleza y cultura conviven en armonía.
Paleta botánica: un universo de verdes

El protagonismo absoluto lo tienen los verdes en todas sus tonalidades. Cipreses, pinos, tilos y hiedra conforman la estructura perenne, contrastando con el blanco de las esculturas.
- Cipreses: columnas vegetales que marcan el ritmo del diseño.
- Hiedra en las escaleras: cascadas verdes que integran la piedra en el paisaje.
- Laurel: guiño etimológico a Lloret de Mar.
La ausencia deliberada de palmeras revela la coherencia estilística del proyecto. Las flores, aunque presentes, cumplen un papel secundario: aportan acentos estacionales sin romper la sobriedad general.
Durante décadas, Santa Clotilde fue propiedad privada de la familia Roviralta. En 1997 pasó a manos del Ayuntamiento de Lloret de Mar, que lo abrió al público. Desde entonces, el jardín ha recibido varias distinciones:
- Paraje Pintoresco (1972).
- Bien Cultural de Interés Nacional (1994).
- Integración en el Itinerario Europeo de Jardines Históricos (2016).
Hoy, el Jardín Botánico de Santa Clotilde es reconocido como una de las joyas paisajísticas más importantes de Europa.
Guía práctica para visitar el Jardín Botánico de Santa Clotilde

- Ubicación: Passeig dels Jardins s/n, Lloret de Mar, Girona.
- Horarios:
- Abril–octubre: 10:00–20:00
- Noviembre–enero: 10:00–17:00
- Febrero–marzo: 10:00–18:00
(última entrada, una hora antes del cierre)
- Entradas: General 6 €, reducida 3 €, gratuita para menores de 12 años.
- Acceso: Se recomienda llegar en coche desde Barcelona (AP-7 o C-32) o Girona (C-65). También existen líneas de autobús regulares.
Importante: debido a su topografía en terrazas y numerosas escaleras, el acceso no es apto para sillas de ruedas o cochecitos.
Conclusiones de un paisajista
El Jardín Botánico de Santa Clotilde es mucho más que un conjunto de plantas y esculturas. Constituye un manifiesto cultural y una obra maestra del paisajismo mediterráneo. Pasear por sus senderos es experimentar cómo el mar, la vegetación y la arquitectura pueden entrelazarse para ofrecer una atmósfera única de serenidad y contemplación.
Visitarlo es, en definitiva, sumergirse en un poema vivo, escrito en verdes y azules sobre los acantilados de la Costa Brava. Si quieres aprender más sobre el diseño de jardines, recuerda que nuestra Escuela Online de Paisajismo Digital cuenta con el más completo listado de cursos online. Así podrás recibir la mejor formación profesional a distancia.



